Mantuni
Órdenes de mantenimiento para restaurantes y bares
Una nevera que pierde frío en pleno servicio, una campana que no tira, un baño atascado el viernes por la noche. En un restaurante un problema de mantenimiento no espera: es una mesa que se enfría, una inspección que se arriesga o un cliente que no vuelve. Mantuni deja constancia de cada avería y de quién la cerró.
El problema real no es el arreglo, es el aviso
En cocina todo se avisa de viva voz: al jefe de cocina, al encargado, por el grupo de WhatsApp. Cuando el técnico llega no sabe qué lleva, el dueño no sabe cuántas cosas hay pendientes y nadie puede decir si aquella nevera se arregló de verdad.
Mantuni pone una etiqueta con QR en la nevera, la campana, el baño, la barra o la terraza. Quien ve el problema lo escanea y lo describe en su idioma. Eso es todo.
Cómo funciona, en orden
- Se cargan las áreas una vez: cocina, neveras, cámara, salón, barra, baños, terraza.
- Se imprimen las etiquetas en hoja autoadhesiva estándar.
- Cualquiera —cocinero, camarero, encargado— escanea y reporta con foto, sin cuenta.
- El dueño o el encargado asigna la orden a una persona; a esa persona le llega el aviso.
- El técnico marca que empezó y, al terminar, escribe qué hizo y adjunta fotos.
- El jefe ve la orden cerrada con quién la cerró, cuánto tardó y cómo quedó.
Lo que cambia a la semana
La nevera que falla no se olvida: queda reportada con foto y fecha. El dueño deja de preguntar "¿se arregló la cámara?" porque lo ve en la lista. Y antes de una inspección sanitaria, el informe por área dice qué conviene revisar.
Con personal de varios países, la app en diez idiomas evita que la mitad del equipo reporte en un idioma que no domina.
Varios locales o varios turnos
Cada local puede ser un departamento dentro de la misma cuenta: mismo plan, mismos permisos, datos separados. El informe de cada local cuenta solo lo suyo.
Lo que no hace
No usa inteligencia artificial: la clasificación sale de una lista de palabras que configura el propio restaurante. No lleva inventario, ni comandas, ni facturación, ni control de accesos: convive con el sistema del local.
Los datos son del restaurante: se descargan completos y se borran de forma definitiva desde «Sus datos».
Áreas que se suelen cargar
Cada área lleva su etiqueta con QR. Se imprimen en hojas autoadhesivas de medidas estándar (A4, Avery y las de 38×21 mm), al 100 %, sin ajustar a la página.
Precio
79 € al mes o 790 € al año (dos meses gratis), por empresa y no por área. La prueba de 2 meses no pide tarjeta; si no se activa el plan, la empresa sigue en el plan gratuito con 10 reportes al mes. Se cancela desde la app, sin llamadas.
Preguntas
¿Hay que instalar algo en los teléfonos del personal?
No. Se abre en el navegador que ya tienen. Si quieren, lo agregan a la pantalla de inicio y queda como una app.
¿Quién puede reportar?
Cualquiera con acceso al QR del área: no necesita cuenta ni contraseña, solo escribir qué pasa y, si quiere, adjuntar una foto.
¿Sirve si tengo más de un local?
Sí. Cada local es un departamento dentro de la misma cuenta, con sus áreas y su gente. No se mezclan los datos.
¿Cómo se cobra?
79 € al mes o 790 € al año, por local y no por área. Dos meses de prueba sin tarjeta y un plan gratuito con 10 reportes al mes.
También sirve para hoteles. La app está en diez idiomas, no usa inteligencia artificial y el administrador puede descargar una copia de todos sus datos y borrarlos desde la propia aplicación.
