Mantuni
Órdenes de mantenimiento para hoteles
El daño se descubre a las siete de la mañana, se avisa de palabra y a las once nadie se acuerda de quién lo dijo. Mantuni existe para que ese aviso quede escrito, con foto, con dueño y con hora de cierre.
El problema real no es el arreglo, es el aviso
En un hotel con cien habitaciones, la mitad de las reparaciones se piden de voz a voz: en el pasillo, por el grupo de WhatsApp, en una nota en recepción. Cuando el técnico llega no sabe qué herramientas llevar, el jefe no sabe cuántas cosas hay pendientes y nadie puede decir si algo se arregló de verdad.
Mantuni pone una etiqueta con QR en cada habitación, baño público, pasillo, piscina o equipo. Quien ve el problema lo escanea y lo describe en su idioma. Eso es todo lo que tiene que hacer.
Cómo funciona, en orden
- Se cargan las áreas una vez: "Habitación 101 a 200" se crea en una sola operación, con su piso.
- Se imprimen las etiquetas en la hoja autoadhesiva que ya se compra; no hay que cambiar de proveedor.
- Cualquier persona del hotel —camarera, recepcionista, mantenimiento— escanea y reporta, con foto y sin crear cuenta.
- El administrador o su asistente asigna la orden a una persona; a esa persona le llega el aviso.
- El técnico marca que empezó, y al terminar escribe qué hizo y adjunta hasta tres fotos.
- El jefe ve la orden cerrada con quién la cerró, cuánto tardó y cómo quedó.
Lo que cambia al tercer día
El técnico sale del taller sabiendo qué va a encontrar: la foto y la descripción están en la orden. El jefe deja de preguntar "¿ya se arregló lo de la 305?" porque lo ve en la lista. Y cuando llega la temporada alta, el informe por piso dice dónde se rompe más y qué conviene revisar antes.
En un hotel donde trabaja gente de varios países, la app en diez idiomas evita que la mitad del equipo reporte en un idioma que no domina.
Varios departamentos en la misma cuenta
Mantenimiento y housekeeping pueden vivir en la misma cuenta, cada uno con sus áreas, su equipo y sus órdenes. Housekeeping reporta lo que ve en la habitación; mantenimiento lo recibe. El cambio de uno a otro es un toque en la cabecera, y el informe de cada uno cuenta solo lo suyo.
Lo mismo si el hotel tiene dos edificios: cada uno como departamento, con su propio piso y su propia gente.
Lo que no hace
No usa inteligencia artificial: la clasificación por oficio sale de una lista de palabras que configura la propia empresa. No controla inventario ni compras, no hace facturación electrónica y no reemplaza al sistema del hotel: convive con él.
Los datos son de la empresa. Se pueden descargar completos y borrar de forma definitiva desde la pantalla «Sus datos», sin escribir a nadie.
Áreas que se suelen cargar
Cada área lleva su etiqueta con QR. Se imprimen en hojas autoadhesivas de medidas estándar (A4, Avery y las de 38×21 mm), al 100 %, sin ajustar a la página.
Precio
79 € al mes o 790 € al año (dos meses gratis), por empresa y no por área. La prueba de 14 días no pide tarjeta; si no se activa el plan, la empresa sigue en el plan gratuito con 10 reportes al mes. Se cancela desde la app, sin llamadas.
Preguntas
¿Hay que instalar algo en los teléfonos del personal?
No. Se abre en el navegador que ya tienen. Si quieren, lo agregan a la pantalla de inicio y queda como una app.
¿Quién puede reportar?
Cualquiera con acceso al QR del área: no necesita cuenta ni contraseña, solo escribir qué pasa y, si quiere, adjuntar una foto. El reporte entra sin asignar y el administrador decide a quién va.
¿Se puede usar en varios edificios o en housekeeping y mantenimiento a la vez?
Sí. Cada departamento tiene sus áreas, su equipo y sus órdenes, y se cambia de uno a otro con un toque. No se mezclan los datos.
¿Cómo se cobra?
79 € al mes o 790 € al año, por empresa y no por habitación. Catorce días de prueba sin tarjeta y un plan gratuito con 10 reportes al mes para probar sin pagar.
También sirve para oficinas, clínicas, colegios y tiendas. La app está en diez idiomas, no usa inteligencia artificial y el administrador puede descargar una copia de todos sus datos y borrarlos desde la propia aplicación.
